Adolescentes

¿En gris o a color?

gris color

Cuando somos niños la mayoría de las veces lo vemos todo a color.

Nos dejamos llevar por la imaginación, perdonamos las ofensas rápidamente y seguimos jugando, pedimos perdón sin reprochar nada, ¡los días lluviosos los vemos como un día fantástico para jugar! Pero a medida que crecemos dejamos de ver el color y entonces el maravilloso día de lluvia se convierte en un día triste y frío. 

 

Una de las historias que siempre me ha gustado mucho es la de José y la túnica de colores. Aquél chico con un montón de hermanos mayores que no le daban mucho aprecio; más bien la envidia era su mayor sentimiento, una envidia que estalló cuando su padre le regaló una túnica de colores.

  ¡Pobre José! ...golpeado y vendido por sus propios hermanos...

 Tal vez José debería haberles odiado, olvidado y hasta planeado una venganza, ya que su vida cambió en un minuto; de estar en color podía haberse convertido en gris para siempre. Pero no, José sabía que quien le había creado era Dios y que Dios le había dado color a su vida.

Creo que José amaba a Dios a tal punto que confiaba ciegamente en él y en que sacaría algo bueno de todo lo que estaba viviendo y efectivamente no se equivocó, pues José llego a ser la mano derecha del faraón, se reencontró con sus hermanos y los perdonó.

Muchas veces en nuestra vida sentimos o vemos que ya no hay color, nos parece que no hay solución para nuestros problemas. Simplemente lo vemos todo gris. 

Siempre tendremos dos opciones como José: O dejarnos llevar por lo gris y no encontrar solución o ver a color confiando en nuestro creador.

Existe un problema en la vista que se llama daltonismo, esto afecta a la forma en que percibes los colores y realmente es sorprendente cuando una persona daltónica se pone esas gafas súper especiales que dejan ver claramente una manzana roja y no de color naranja. Esto mismo debemos hacer nosotros, ponernos unas gafas especiales que nos ayuden a ver que el gris, que el problema o la soledad de nuestra vida SÍ tiene una solución porque Dios jamás dejará que afrontes algo que no la tenga.

Dios te formó con una escala de colores que poco a poco mientras pasas tu adolescencia irás comprendiendo o asimilando, pero te puedo confirmar que el color que tengas en tu vida o en tus problemas podrá cambiar y transformarse si vas de la mano del que, con tanto amor, te creó.

Viviana Parra. Líder MCM.

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